La industria del turismo en el Caribe registra una de sus brechas operativas más profundas y cuando otros destinos competidores reportan cifras récord de ocupación, los hoteles de Cuba experimentan una parálisis comercial.
De este modo, la economía de Cuba sufre ampliamente el impacto de la presión financiera implementada por la Administración estadounidense, que viene trabajando por restringir los ingresos del Gobierno cubano.
En los cinco primeros meses de este 2026 apenas unos 360.000 turistas han viajado a Cuba, lo que significa una caída del 58% sobre los datos de ese periodo de tiempo, pero de 2025.
Los viajeros comprueban ahora cómo los mercados más próximos, como es el caso de la la República Dominicana, están multiplicando por 10 la llegada de viajeros.
Pero la parálisis de las infraestructuras turística de Cuba obedece a varias medidas de asfixia económica que alteran la logística aérea y el desarrollo de inversiones en la isla. Tal es el caso de la crisis de combustible, el veto financiero al sector militar, el cierre de las operaciones turísticas y variadas tensiones geopolíticas que amenazan el futuro del mercado turístico de Cuba.
Expreso. Redacción. J.R