Al intervenir en el debate sobre la necesidad de poner fin a ese cerco, el representante permanente alterno de Brasil ante las Naciones Unidas, Norberto Moretti, indicó que su delegación se sumaba a la intervención realizada por Uruguay en nombre del Grupo de los 77 y China.
El diplomático afirmó que, en un momento en el que «la cooperación, el diálogo y el respeto por las normas acordadas son más necesarias que nunca», los ataques contra el multilateralismo, la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional generan inestabilidad y representan un retroceso en numerosas regiones.
Agregó que esa situación provoca «un sufrimiento muy importante para muchos pueblos», especialmente para los niños y las personas de edad.
Moretti expresó la oposición de Brasil a «cualquier intento de erosionar el sistema multilateral» en favor de programas económicos y políticos basados en la idea de que «el poder es el que manda» y en la lógica de las esferas de influencia, «sobre todo en nuestra región, autoproclamada Zona de Paz».
El representante brasileño sostuvo que su país mantiene una política de rechazo a las medidas coercitivas unilaterales, las cuales calificó de «ilegales e ilegítimas» porque, según afirmó, incumplen la Carta de las Naciones Unidas y «a menudo tienen un impacto terrorífico sobre aquellos pueblos a los que se pretende ayudar».
Manifestó la preocupación especial de Brasil por la tragedia humanitaria creciente que enfrenta Cuba como consecuencia del cerco impuesto por Estados Unidos, un bloqueo económico, comercial y financiero que, dijo, «ahora se ha visto incrementado con medidas adoptadas contra el pueblo cubano».
Señaló que esas acciones afectan la vida cotidiana de la gente y provocan «un sufrimiento inaceptable, insufrible» para las personas de edad, los niños y los enfermos.
Asimismo, afirmó que en Cuba «se está produciendo una crisis humanitaria grave, no causada por un desastre natural o un conflicto militar que se alarga en el tiempo”, sino por medidas unilaterales que incumplen la Carta.
El diplomático dejo ver que la política de Washington contra el país caribeño afecta «a los ciudadanos de pie de una manera que realmente afecta a la conciencia de la humanidad».
Además, Moretti expresó la preocupación de Brasil por la creciente presencia militar en el Caribe y por las amenazas formuladas contra el Gobierno cubano.
Señaló que la comunidad internacional debería rechazar claramente esas amenazas, pues podrían provocar «un conflicto de grandes proporciones en una región tan comprometida con la paz».
Aseguró que Brasil seguirá defendiendo el multilateralismo y continuará oponiéndose a las medidas coercitivas unilaterales y a «cualquier intento de socavar la soberanía y la libre determinación de los pueblos en todo el mundo».
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