Cuba presentará hoy ante la Asamblea General de la ONU una denuncia formal contra el cerco energético impuesto por Estados Unidos. La ofensiva diplomática de Washington busca impedir que el organismo internacional aborde las consecuencias humanitarias del bloqueo, que afecta servicios esenciales como la salud, la alimentación y el transporte en el archipiélago.
Este 7 de julio estaré en Nueva York para participar en una sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra #Cuba.
Acudimos a la @ONU_es con la verdad de nuestro… pic.twitter.com/6ousYCGBlh
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) July 6, 2026
El canciller Bruno Rodríguez encabeza la delegación cubana en esta sesión de carácter urgente, donde La Habana expondrá las aristas de una agresión que considera multidimensional. El embajador Jorge Luis Pedroso confirmó que la denuncia no solo abarca el ámbito económico, sino también aristas políticas, comunicacionales y la eventual amenaza de una agresión militar.
La denuncia se produce en un contexto de intensas presiones diplomáticas de Estados Unidos para evitar que la ONU discuta los efectos del bloqueo. Un cable del Departamento de Estado, firmado por el secretario Marco Rubio y filtrado al medio The Nation, instruye a los embajadores estadounidenses a impedir el debate o, en su defecto, a responsabilizar al gobierno cubano de la crisis económica que atraviesa el país.
El documento filtrado confirma las denuncias de La Habana sobre la intención de Washington de silenciar el debate internacional. Los autores del artículo en The Nation sostienen que el cable evidencia que EE.UU. no solo mantiene las sanciones, sino que también intenta ocultar sus consecuencias humanitarias. Además, advierte a los países que tradicionalmente apoyan a Cuba que eviten comentarios favorables, bajo la amenaza de generar «fricciones» en las relaciones bilaterales.
En declaraciones a la prensa, el embajador Pedroso calificó el cerco energético como «un acto de genocidio, un castigo colectivo y una violación masiva de los derechos humanos del pueblo cubano». El diplomático subrayó que el debate de hoy se distingue por la urgencia y la gravedad de la situación, enfatizando que no se trata de una agresión hipotética, sino de una que ya está en marcha.
La Asamblea General de la ONU ha condenado el bloqueo contra Cuba en 31 votaciones consecutivas, un respaldo que Washington busca neutralizar mediante la intimidación diplomática. Según The Nation, la administración Trump evita el debate porque conoce la postura mayoritaria del mundo contra «esa política ilegal, cruel y extraterritorial», en un escenario agravado en 2026 por el cerco energético que impide el suministro de combustibles.
(Con información de Prensa Latina)