«Como fue anunciado el pasado 30 de junio, por el canciller, Bruno Rodríguez Parrilla, este 7 de julio, la Asamblea General de las Naciones Unidas sostendrá, a solicitud de Cuba, un debate en el que denunciaremos las acciones agresivas del gobierno de Estados Unidos contra nuestro país, que incluyen la amenaza de agresión militar directa, en quebrantamiento del derecho internacional y la paz, y también la seguridad y la paz de los pueblos».
Así lo informó, este lunes, el embajador Pedro Luis Pedroso, subdirector general de la Dirección de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la cancillería cubana, quien además dijo que en el espacio, la delegación de la Isla denunciará «el cerco energético que sufre nuestro país, que sufre nuestro pueblo y que junto con otras medidas de intensificación extrema del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, constituye un acto de genocidio, también calificado como un castigo colectivo y una violación masiva, flagrante, sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano y del derecho internacional humanitario».
En declaraciones a la prensa, el funcionario afirmó que «el cerco energético que hoy sufre Cuba y que tiene implicaciones notables para la vida de todo nuestro pueblo constituye, en términos prácticos, un bloqueo naval al país. Es un acto de guerra», aseveró.
Sobre el significativo impacto humanitario de esa política y la obstaculización de la llegada al país de suministros humanitarios, por parte del Gobierno de Estados Unidos, precisó que es contrario a las leyes del derecho internacional humanitario.
El debate que la Mayor de las Antillas ha solicitado a la Asamblea General se distingue por la «urgencia», por la «gravedad de la situación» que atraviesa la nación caribeña como consecuencia del recrudecimiento del bloqueo. «No es una situación de agresión hipotética. No está basado en una evaluación de riesgos –sentenció. Es una agresión que está en marcha, una agresión multidimensional, que es económica, política, comunicacional, y que también contempla la eventual agresión militar contra Cuba».
Por otra parte, Pedro Luis Pedroso reiteró la confianza en que el debate demostrará que, contrario a la narrativa que Estados Unidos –en especial su Departamento de Estado– está tratando de asentar, con la complicidad de los principales medios dominantes en la prensa, «Cuba no es ni podría ser una amenaza para Estados Unidos».
«Por el contrario, la única amenaza para la existencia y el bienestar del pueblo cubano es el bloqueo incrementado, acentuado, recrudecido a un nivel nunca antes conocido», aseguró.
Y sostuvo que, además, también representa «una amenaza contra los derechos soberanos de otros Estados y contra los derechos de empresas, entidades, inversionistas que no están sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos».
«Estamos también convencidos de que la Asamblea General sostendrá un debate amplio, profundo, sustantivo, que reafirmará una vez más el compromiso y la necesidad de respetar los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas. En primer lugar, el principio de igualdad soberana de los Estados, el respeto a la integridad territorial y la independencia política de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos, el rechazo a la amenaza y al uso de la fuerza en las relaciones internacionales, y la solución pacífica de las controversias», insistió.
«Como en otras ocasiones, no tenemos duda de que Cuba tendrá una vez más el respaldo de la comunidad internacional», pues se trata, manifestó de una «amenaza a la paz y la estabilidad internacionales, a la paz y la estabilidad regionales, y a la condición de América Latina y el Caribe como zona de paz».
