Economía

El dólar se frena en Cuba y la MLC vuelve a caer


El mercado informal de divisas registró una jornada de aparente estabilidad para el dólar y el euro, mientras la Moneda Libremente Convertible (MLC) volvió a perder valor. Aunque el movimiento podría interpretarse como un respiro, los indicadores reflejan que la crisis monetaria continúa golpeando el bolsillo de los cubanos y mantiene intacta la desconfianza hacia el peso.

El dólar permaneció en 670 pesos cubanos (CUP), poniendo fin a una racha de veinte jornadas consecutivas de incrementos. El euro, por su parte, conservó una cotización de 770 CUP, cien pesos por encima de la divisa estadounidense. Sin embargo, esta pausa no modifica la tendencia de fondo: la moneda nacional sigue perdiendo capacidad de compra frente a las divisas que dominan el acceso a alimentos, medicamentos y otros productos esenciales.

La mayor variación del día correspondió a la MLC, que descendió hasta los 500 CUP después de haber escalado a 510 el día anterior. Pese a esa corrección, el comportamiento de las últimas semanas evidencia un fuerte deterioro. En pocos días pasó de cotizar alrededor de 405 CUP a superar los 500, reflejando la creciente falta de confianza en este instrumento financiero creado por el régimen.

La evolución del dólar también ilustra la magnitud de la crisis. Durante junio avanzó desde 585 hasta 670 CUP, superando ampliamente las proyecciones realizadas por analistas del mercado. La rapidez del incremento confirma la dificultad para anticipar el comportamiento cambiario en una economía marcada por la inflación, la escasez y el debilitamiento constante del peso.

Especialistas atribuyen esta presión a una combinación de factores que continúa agravándose: la reducción de los ingresos por turismo, la persistente crisis energética y la expansión de la masa monetaria sin un respaldo suficiente de producción. La emisión de billetes de mayor denominación también refleja el impacto de una inflación que sigue erosionando el valor real del dinero en circulación.

Mientras tanto, la diferencia entre la tasa oficial y la del mercado informal continúa afectando especialmente a quienes reciben sus ingresos en pesos cubanos. Cada aumento en las divisas reduce aún más el poder adquisitivo de los salarios y obliga a muchas familias a destinar una mayor parte de sus recursos para cubrir necesidades básicas.

Más allá de las cifras diarias, la depreciación del peso se traduce en una pérdida constante de calidad de vida. El comportamiento del mercado cambiario sigue siendo uno de los indicadores más visibles de la profunda crisis económica que atraviesa el país y de la incapacidad del régimen para recuperar la confianza en su sistema monetario.

Las referencias del mercado informal para la jornada quedaron fijadas en 670 CUP por dólar estadounidense, 770 CUP por euro y 500 CUP por cada MLC.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *