Según comentó, el objetivo específico es impedir pronunciamientos de rechazo a las medidas de la administración estadounidense contra Cuba durante una sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), programada para la próxima semana.
En su mensaje, el Ministro de Relaciones Exteriores afirmó que, como había advertido en una reciente conferencia de prensa y según publicaciones de medios norteamericanos, el servicio exterior de ese país desarrolla una campaña sin precedentes para evitar que la comunidad internacional denuncie las medidas coercitivas impuestas a Cuba.
Rodríguez sostuvo que el secretario de Estado estadounidense intenta justificar las acciones que, según afirmó, provocan graves daños al pueblo cubano y advirtió sobre el riesgo de una escalada que, a su juicio, tendría consecuencias devastadoras tanto para ciudadanos cubanos como estadounidenses.
El jefe de la diplomacia cubana aseguró además que la Casa Blanca pretende involucrar al resto de la comunidad internacional en lo que calificó como un castigo colectivo contra la nación caribeña y cuestionó el compromiso de las autoridades estadounidenses con el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
«Cuba no es una amenaza. El bloqueo sí», concluyó el ministro de Relaciones Exteriores en su publicación.
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